lunes, 13 de febrero de 2012

Avivando la llama de la palabra: Su Ta Gar

Decía Jorge Martínez que el rock es un ejercicio de arrogancia. Yo añadiría que también de lucha, de reivindicación, expresión y rabia. Eso nos diferencia ostensiblemente del pop. No hay ñoñería en un buen riff o en el marcial estruendo del doble bombo. La música ha servido para educar, adoctrinar, adormecer, olvidar, recordar pero sobre todo para luchar y más áun en un sistema TOTALITARIO y FASCISTA que denominan democracía y que representa la mayor de las dictaduras silenciosas. Hoy más que nunca, la generación tan escasa como activa que se interesa realmente por la cultura, padece las miserias de un sistema exento de ideología repleto de mentiras y servidumbres financieras. Nosotros, los del ´77, terminamos la formación universitaria cuando se cerraban las ventanas de los trabajos dignos. Jamás pudimos comprar piso porque crecimos en mitad de una burbuja inmobiliaria que ha estallado cuando no tenemos ni dinero ni trabajo para acceder a un derecho constitucional tan pisoteado como vulnerado. No tenemos buenos trabajos, ni coches de lujo y malvivimos en alquiler con o sin compañeros; pero tenemos alma combativa, de rock, puro rock.


Sin cócteles molotov, ni piedras, sin pasamontañas ni balas... Nuestro dardo es la palabra, el dialogo, la cultura y la maleta. Los distintos territorios nos imparten sus clases, su magisterio. Cátedras de vida. Porque, acaso hay algo más zafio y miserable que tener el atrevimiento de querer resolver los problemas que nos son ajenos? Legislar e imponer sobre lo que no vivimos día a dia. Esta podría ser una reflexión interminable pero, si en los últimos artículos nos ceñimos a los sistemas de Este como el rumano, ahora vamos a hablar de Euskal Herría. Desde una perspectiva que auna los valores presentes en el prólogo inicial.

¿Cómo es posible luchar sin utilizar armas? Utilizando los derechos recogidos en la ley más importante del Estado, la Constitución. El artículo 20 de la Carta Magna establece que se reconocen y protegen los derechos a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción. A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica. Y sobre todo, a que el ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa. Después de leer esto, y lo que dice el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre deja claras muchas cosas que a continuación vamos a desarrollar en esta reflexión titulada "Avivando la llama de la palabra: Su Ta Gar". No lo olviden...


Ante las situaciones insostenibles de fascismo policial y estatal, de terrorismo de Estado, de dictadura silenciosa y de vulneración de los derechos más esenciales, cabe la violencia o la palabra. Los que preferimos la palabra como granada, como amonal o como cóctel molotov sólo tenemos la protección del citado artículo para clamar y denunciar la utilización despótica del poder. ¿Dónde están los progres y demócratas que denunciaron el estado militar y policial de la Dictadura? Parece que ese texto tan formal como impenetrable que es la Constitución satisface a algunos cuando no resuelve nada. De anquilosadas y rancias instituciones basadas en la sangre azul, los apellidos y la ausencia de méritos contraídos no hablaremos hoy. Quizás más adelante; aunque en un país en el que el tope de audiencia televisiva lo bate un enlace real, queda de manifiesto el carácter y la condición intelectual de sus gentes, que mientras malviven en la coyuntura económica y laboral más adversa, sus veneradas majestades siguen preocupadísimos por el traje a estrenar en sus retiros vacaciones subvencionados por todos. Con este panorama, que se puede esperar del vulgo español...

No obstante y aunque el tema sea más que recurrente, vamos a centrarnos en la libertad de expresión como medio de lucha ante las injusticias y la adversidad. ¿Qué harían ustedes si les prohibieran hablar en el idioma que le enseñaron sus padres? ¿Qué harían si los restos culturales de sus ancestros fueran pisados por unas fuerzas y cuerpos de seguridad que viven de sus impuestos? Pero aún hay más, que decir sobre la destrucción medioambiental de territorios tan bellos como disidentes...


Hay quien de manera érronea, dispara, bombardea, secuestra, extorsiona y lesiona. Unos y otros. Quizás la mayor y más sangrante diferencia es que unos -los buenos para el gran público, tan ignorante como sumiso- lo hacen con la aquiescencia de los que se rasgan las vestiduras cuando hay víctimas, reconociendo sólo a una parte de ellas. Reitero la pregunta: ¿cómo es posible luchar ante las injusticias sin recurrir a la violencia? Si descartamos los medios anteriores, nos queda la cultura, el arte, la palabra, la música...

El conflicto de Euskal Herría no deja indiferente a nadie pero paradójicamente, quienes suelen tener la voz y la palabra mediática, son los que jamás vivieron ni visitaron su tierra y por ende, su conflicto. La mayor de las mezquindades, tratar de convencer o peor aún, de sentenciar sin ni siquiera conocer la raíz, el germen y el día a día de la problemática. Creo que no hay lucha más bella que la del arte de la palabra, y si además las notas musicales acompañan el discurso, se genera el mayor arsenal para la batalla.

Quienes amamos la rebeldía, la desobediencia y sobre todo la música, le debemos MUCHO a Su Ta Gar; una banda de la armera Eibar que desde su creación, dió voz a las reivindicaciones y consignas que nadie se atrevía a relatar. Han construído melodías para letras contundentes cargadas de mensaje y actitud, han avivado la llama de la lucha desde la palabra, el riff de guitarra y el veloz doble bombo. Pero claro, su mensaje molesta a quienes viven de las subvenciones de la sangre; a los que han hecho del dolor de las víctimas carrera laboral, económica y política. Maquiavélicas organizaciones y partidos autoritarios escondidos bajo la piel del cordero del demócrata...


Ellos, los que no paran de citar la Constitución Española como norma que garantiza la insolubilidad de Estado español, son los que vulneran con premeditación y alevosía, derechos tan esenciales como el relatado anteriormente. Sin libertad de expresión no hay disidentes, gudaris que bajo los ritmos veloces y crudos de Su Ta Gar le dicen NO a la corrupción y despotismo del poder.


Su Ta Gar arrancaron entre maqueta y directos con un disco que es una obra de arte de heavy y speed metal en euskara. "Jaiotze Basatia" (1991) es una joya en la que la actitud rebelde con canciones como la inicial "Begira" deja claro desde el primer corte cual es el mensaje de los guipuzcuanos "...Siempre andan mintiendo, tapando todos los errores, solo nosotros sabemos lo que tenemos, lo que pasa en este pueblo. Mira. Utilizan la televisión como tapadera oficial. Enfureciendo a nuestro pueblo...". Otro ejemplo llega con "Oinazearen Indarra". "En la radio se ha oido una mala noticia, esta vez ha sido un joven muerto bajo tortura. Han llenado de carteles la calle, se puede leer: "Policia asesina". El santo y seña del grupo eibartarra es "Jo ta ke"; una canción que se ha convertido en un grito de guerra ante los desmanes de quienes sí están autorizados para utilizar despóticamente la violencia. "...no digas jamas que esto ha terminado, no pienses jamas que el camino ha acabado. Yo nunca te voy a decir cual es tu deber, escucha la voz de la gente, duro ahí hasta la victoria final. SU TA GAR sin parar de luchar, JO TA KE duro con el enemigo, SU TA GAR aqui estamos dia y noche, JO TA KE duro con el enemigo... Nacimos en mitad de una guerra y he tenido la rabia como padres, llegará el momento del pueblo. Lo que habéis hecho lo tendréis que pagar...".


Esta canción es el argumento principal de los "demócratas" para censurar al grupo, para impedir que plasmen su arte en vivo y en directo por hacer apología del terrorismo. ¿Desde cuándo se considera apología decirle al pueblo que no pare de luchar? ¿Y que hay que actuar duro con el enemigo? Del texto de la canción no se deduce ni que haya que matar, ni lesionar, ni secuestrar, ni insultar ni mucho menos extorsionar. Pero lo que sorprende es porqué la intención de estas organizaciones fascistas en que el grupo no actúe en directo. Si tanto le molestan los discos, ¿cómo es posible que se puedan comprar en Cuenca, Guadalajara o Sestao? ¿Por qué no los han censurado al igual que sus directos? ¿Cual es la diferencia si el grupo sólo plasma en vivo lo previamente editado en sus albumes? Argumentos de papel como sus altas cuentas de afiliados y de números de euros ingresados como consecuencia de la pertenencia a ciertas asociaciones de víctímas.



En sus albumes más contemporaneos encontramos la misma actitud combativa y contestataria sin olvidar preocupaciones tan imperecederas como la medioambiental. En la que puede ser su mejor obra, "Homo Sapiens?" (2000); "Zabalera Begira" ofrece el siguiente texto de lucha incansable: "Pasan los años, siempre en lucha. Más violado, mas aplastado, oscuridad debilitada para vestir con las uñas de la basura en flores podridas para aparentar el mal y como no es tan facil callarlo ahí siguen los arboles otra vez floreciendo... Mirando a la lejania no se siente desde muy lejos. El eco de la voz de la libertad esta ahí mismo! Ideas trabajadas. Protegidas por una firme imaginacion, atacadas sin piedad... Apretando las cadenas no van a conseguir demasiado, el sentimiento de ser libre no morira jamas...".


Otra perla del álbum es el recuerdo a Aitor Zabaleta, el joven aficionado de la Real Sociedad asesinado en la puerta del Estadio Vicente Calderón por neonazis del grupo Bastión perteneciente al Frente Atlético, grupo ultra subvencionado por el propio club atlético. En "Zai, hago zai" Aitor está vivo entre los riffs de Gorosabel y Bastida. "... Una herida ensangrentada... Con miedo de salir fuera por si volvieran a aparecer. La semilla de odio que han sembrado se ha llevado la vida de Aitor...". Temas de corte internacional se tocan en canciones como "Erlijioa eta beste gezur batzu": "El hijo del carpintero, mago de los milagros. Dos mil años después la mentira continúa... Por si acaso compra un pedazo de cielo ya que han anunciado el fin del mundo... Irak enemigo ayer, Libia fue el anterior, Serbia es el actual... Las mentiras yankees rigen el mundo. Estupendo...".


De "Itsasoz Beteriko Mugetan" (2002) destacan canciones como "Azken Gurutzada": "La última cruzada. Quisiera hablarte sobre la lejana Edad Media y las leyendas de la época o los territorios de los hobbits pero me es imposible porque son demasiado reales los gritos de los encadenados en las mazmorras actuales. Los conquistadores vienen al son del tambor imperial... Hoy el dragón quema con electrodos a los soldados del castillo sitiado y oscuros caballeros atacan cobardemente con el martillo de la ley y no con la espada... La última cruzada en busca de la derrota de quienes nacimos diferentes... El castillo aguantará firme con la fuerza de los antepasados...". Una lírica tan actual como metafórica que se traza con mayor realismo en "Zuzen": "Mentiras adornadas. Heridas infectadas. Fronteras y obstaculos creados por la razón de la fuerza. Reivindiquemos nuestros derechos para superar dichos obstaculos con la fuerza de la razón... La violencia es su necesidad. Quien sigue queriendo vivir en paz siempre ha sido el pueblo...". Otra de lucha de vida es "Bizitzaren borroka": "... Me cuesta gran trabajo entender la vida, y nadie me aclara nada. y así es nuestro mundo, dominado por la lógica de lo ilógico... Vivo buscando respuestas, y no las encuentro. Explicame tu como ha de ser la lucha de la vida...".


Este gran plástico acaba con un guiño al lamentable e injusto proceso llevado de manera torticera contra el rotativo "Egunkaria" y contra Martxelo Otamendi entre otros muchos implicados. De nuevo, la utilización parcial y fascista del poder judicial buscó la eliminación de un medio libre para Euskal Herría. "Zu zara egunkaria": "Todos los lunes me pasa lo mismo cuando voy al kiosko y me dicen que no estás. Eras tan grande, tan sencillo, te necesito... Tu eres Egunkaria. Cada vez que me introduzco en ti, me recuerdas lo que soy...".


En 2004, el grupo da un paso al frente con "Jainko Hilen Uhartean", un disco en el que tanto el artwork como la temática recuerda los desmanes de los dominadores del mundo, USA. "Uniformeen Pasarelak" es un buen punto de partida; "Uniformes desfilando por las pasarelas, es lo que más se emite por televisión. Muestran sus malas acciones, haciendo del mal el bien; como si fuera un milagro... Construyendo un pueblo con la fuerza de la palabra. En las celdas de las prisiones muchos siguen soñando, secuestradas sus acciones y palabra, ya no se escuchan sus gritos en la calle...". El cambio en las naturales relaciones humanas con la llegada de una nueva generación de necesidades importadas por el capitalismo más atroz como móviles de última generación, internet, redes sociales, mensajes de texto. También se toca en esta obra "Ametsa Ote?"; "Estamos cerca del siglo XXII, calles vacías, relaciones mediante chat. Las compras se hacen desde casa, no hay bares... No se ve a niños jugando. Sin identidad... SMS, sexo mediante encargo. Se nace y se muere ante los ojos de las cámaras. Puedes ver el último bosque a cambio de una entrada... Cruda miseria. Uniformidad. Los tiempos de los rebeldes terminaron hace mucho. Virtualidad, soledad, cyberworld... ¿Es un sueño? Necesito una respuesta. Dime que si, que no estamos perdidos... Pero no todo son reivindicaciones en la lírica de los eibartarras, el amor no sólo por la tradición, la naturaleza y la honestidad queda reflejado en baladas tan bellas como "Norabide Bakarreko Maitasuna": Muchas veces una vida entera no es suficiente para entender las contradicciones interiores... Te quiero mil veces más de lo que canto. Amor de una sola orientación, de una dirección, de mí hacia ti. En el fuego de las caricias, entre besos, reforzando las dudas cada vez que estábamos juntos. Convertimos en desierto el sendero que nos llevó a la cama, súbitamente. Ya sé, que no he sido para ti el mejor enamorado que haya nacido en el mundo. te deseo mucho más de lo que quizá a veces piensas. Amor de una sola orientación, de una dirección, de mí hacia ti. Amor de una sola orientación, el vencedor, es el que ama...".


Siete años de silencio discográfico son muchos para una banda con tanta actividad de directo pero precisamente esto, la ingente cantidad de actuaciones y la conmemoración de su vigésimo aniversario con edición en vivo de un box set con cd + dvd retrasaron la salida de su último trabajo: "Ametsak Pilatzen".





Su mejor obra hasta el momento, un plástico que recoge las enseñanzas de una carrera más que consolidada reafirmando estilísticamente los parámetros diseñados en sus tres discos anteriores. "Piztia" es la bestia en la que se ha convertido Norte América; "Al fondo de la cueva, en el despacho oval, los fieles guardianes de los beneficios de los poderosos acostumbrados a quitar y poner gobiernos dondequiera.... En tierra quemada ante los ladrones prevalecen las ganas de vivir superando a los ejercitos de los invasores... Gestionando el mundo como si fuera un "Monopoly" sangriento, sométe a nosotros decía la bestia. Dolor, huérfanos, las risas de las violaciones... En el desierto, en las cordilleras, aferrada a la tierra y con estallidos de cohetes, la esperanza florece mediante la lucha...".


En "Etsaien Hitzak", el grupo deja latente su leit motiv y perspectiva ante la corrupción y falta de integridad del negocio de la música así como reivindican su coherencia y firmeza ante los desvergonzados ataques que sufren todavía en el siglo XXI. "A mi amada profesión las gracias le doy, ya que me ha brindado la oportunidad de poder estar donde estoy... No quiero someterme y obedecer. No quiero que nadie se adueñe de mi porque el resto de la gente lo acepte así...". En "Poza eta tristura" reaparece la temática combativa euskalduna "...no se desvanecerán las almas a las que al borde de los caminos se les ha robado el cuerpo. Al amparo de un idioma siempre en mente, el regreso de los secuestrados... Con amor y fe revolucionaremos a gusto la ley de los opresores... Dar rumbo a las ideas y dar la vida por ello no hay modo de pagarlo...". 

Probablemente la canción más bonita sea "Kantarik politena" otra balada en la que música y lirismo se cogen de la mano para hacer un bella declaración de intenciones: "...porque te quiero en la libertad, en la cárcel, en la esperanza, en la desesperanza, con sueldo, en el paro, cuando quiero, cuando no quiero, en el sexo, de morros, desde las entrañas hasta tu maravillosa piel he venido a cantar...". La secta favorita del pseudolaicismo español se lleva su merecido en "Bizi", un canto a la vida en el que se critica con dureza la línea retrógrada de la Iglesia Católica en el uso del preservativo, hecho que según la OMS mata a 6.000 personas al día en el continente negro y que por culpa de las necias directrices del dogma cristiano de la no utilización del preservativo hace que cada año aparezcan 1,7 millones de nuevas infecciones. "Africa se desangra, vence el SIDA. El va desde el Vaticano y la historia se repite... Santo Padre, hacedor de discursos, eres la muerte... Propagador de enfermedades, enemigo del condón, cuanto dolor han generado sus podridas palabras? ...Aprendiendo a vivir fuera de la sombra de la cruz. Las manipuladas víctimas de la ignorancia sufriendo siempre la amenaza del fuego infernal...".


Todo esta deja de manifiesto que la lucha de Su Ta Gar no se circunscribe únicamente a la delicada coyuntura política, social y cultural de Euskal Herría, también el destrozo al medio ambiente, a la libertad de decisión del individuo, la mecanización de las relaciones sociales y el imperialismo del capital son constantes en su denuncia. Son el mejor grupo de metal de Europa pero su valentía a la hora de afrontar la situación de Euskal Herría les ha cerrado las puertas del Estado español y han tenido que ver reducida su agenda de conciertos al territorio de las siete provincias pese a que en festivales en los que los organizadores han plantado cara al veto como Viña Rock, han llenado con público que desde Andalucía, Madrid o Murcia reivindicaban su puesto en los carteles. Son buenos, muy buenos y ni más ni menos tienen 9 discos de estudio, 2 en directo y 4 dvds junto con una interminable lista de conciertos internacionales.





Cultura en euskara con actitud, rebeldía y una gran dosis de profesionalidad vetada por el FASCISMO español. Ciudades como Madrid, Sevilla o Granada no pudieron presenciar su directo y los jóvenes que vibraban con sus composiciones tuvieron que emigrar en más de una ocasión a Gernika, Bilbo, Gasteiz, Lemoa o Bermeo para degustar su excelente puesta en escena. ¿Cómo es posible que aún exista una censura condenada por la Constitución? ¿Cómo es posible que se ASESINE a la cultura de una manera tan despótica? Todos y sus compañeros de viaje son culpables. Ejecutores y cómplices. Secuestradores de arte, de ideas, de sonidos. Extorsionadores a las salas que contrataban al grupo con amenazas con retirada de licencias... ¿Les suena? Asesinato, secuestro, extorsión... Las prácticas que todos repudiamos de las bandas armadas son las mismas que hace esta gentuza con grupos tan espectaculares como Berri Txarrak o Su Ta Gar.


El pasado 4 de Noviembre, después de diez años de veto en la capital del Estado, Madrid; el grupo salió a escena con ilusión. Con ganas de satisfacer a los numerosos seguidores que no han podido disfrutar de su contundente directo. Y la sala fue una fiesta. De libertad, de compromiso y sobre todo, de comunión entre unos músicos exultantes y unos headbangers irreductibles. Madrid fue conquistada pero este es sólo el principio de una normalidad que ha de llegar paulatinamente y que debe arrastrar con las responsabilidades que se deriven a los que nos han secuestrado a esta gran banda de rock. A este grupo que hace soñar con libertad y vibrar de emoción a quienes creen en un mundo sin mentiras. En los que aún no comprendemos porqué son tan necesarias las fuerzas de ocupación policiales y militares que nos hacen vivir no en un estado social y democrático de derecho sino en un maldito, patético y dictatorial ESTADO POLICIAL.


Quiero terminar esta reflexión dándole las gracias a SU TA GAR por existir, por no arrodillarse ante el poder, por seguir luchando y no doblegarse y por utilizar como mejor arma la palabra. Los textos como en tiempos pretéritos que despiertan conciencias y que cambian los sistemas anquilosados en fórmulas marciales del pasado. Y sobre todo por crear canciones, discos, arpegios, solos, armonías, bises... que nos dan felicidad. Que nos apasionan y que hacemos nuestros. Que nos mantienen vivos y que nos estimulan ante el tedio diario. Que nos animan a recorrer 800 km ida y otros tantos vuelta sólo para sentirles durante hora y media en vivo. Y sobre todo, por dar ejemplo en la lucha contra el poder que aplasta mentes, bosques, playas, personas... y todo lo que se le ponga por delante para avivar la llama del capital. Nosotros vamos con mucha agua para pararla mientras con sangre y fuego defendemos la suya, la real, la verdadera, la de SU TA GAR.
AURRERA!!!!!!!!!!

lunes, 14 de noviembre de 2011

Autorizados por el Ministro de Defensa...

Ya lo decía Helmuth Duckadam cuando lo entrevistamos en la víspera de la visita al Estadio Ghencea; "... en este país aún se vive como con el Comunismo..." y realmente la sensación de marcialidad y disciplina de la Armada nos señala como pudieron ser aquellos años de rigidez política y social.


Ir de estadios a Bucarest no es fácil, nada fácil. El Este deja claro que sus recintos deportivos no son espacio de esparcimiento ni de "Tour Guide", son en su mayoría, lugares cerrados a cal y canto con extrema vigilancia por lo que sin autorización expresa de sus propietarios no se puede entrar. Como sospechábamos cierta rigidez -tras la experiencia del pasado año en Timisoara y sobre todo en lugares cercanos como Hungría o la República Checa- solicitamos todas las pertinentes autorizaciones y en cada lugar hubo una aventura distinta que les relatamos a continuación...

En primer lugar hay que contextualizar el fútbol en Rumanía y en Bucarest. País del bloque de Este que como tantos otros buscó en el deporte rey una vía de orgullo para su régimen y modelo de estado. En los años de la Guerra Fría no jugaban los equipos del Este contra los de Occidente, jugaban los comunistas contra los capitalistas. El dinero contra la disciplina. Las rutilantes estrellas extranjeras contra los humildes obreros del balón. Por este motivo, países como URSS, Checoslovaquia, Hungría, Yugoslavia, Bulgaria o Rumanía hacían de sus equipos prolongaciones del estado policial. Los Dinamo siempre pertenecientes a la policía, los CSKA a la armada y demás. Combativos, duros y potentes; tuvieron que luchar contra todos los elementos para orgullo de sus seguidores, soberanos y dictadores...

En la capital rumana siempre han existido cinco equipos que con diferente suerte se han paseado por la Primera División; el FC Progresul Bucureşti que del ´94 al 2007 se denominó F.C. Naţional Bucureşti y que tras años de pugna con los mejores ha vuelto a empezar de cero, se encuentra en la IV División y es propiedad del Banco Nacional, juega en el Estadio Cotroceni y es el que mayor oscurantismo presenta. Sin posibilidad de contactar con miembros de la entidad, el acceso al recinto se antojaba misión imposible. No estaba en nuestra lista pero al disfrutar de varios días libre en la ciudad intentamos la entrada. Los gendarmes que lo custodiaban exigieron una autorización del Banco Nacional. Es un estadio que no presenta afrentas míticas y que no merece la pena ni siquiera mencionar por lo que decidimos dejarlo estar.

Otro de los conjuntos de la ciudad es el FC Sportul Studenţesc Bucureşti, el equipo de los estudiantes universitarios que nunca ha tenido gran relevancia y que siempre ha sido el quinto en discordia de la capital, ahora cuarto tras el batacazo económico del National. Juega en Regie bajo el auspicio del Ministerio de Educación pero ni siquiera nos acercamos a su recinto por la ausencia de momentos destacados en su historia.

Los fuertes son el Steaua, Dinamo y Rapid; los que se reparten el mayor número de títulos y logros. Primero fuimos al Stadionul Dinamo, la sede de "los perros" el otrora equipo de la policía que en los últimos tiempos cambió de escudo y mecenas. Gracias a Ionel Culina, su jefe de prensa, todo fueron facilidades para acceder a un recinto que presentaba una guardia espartana aparentemente sobornable. No hizo falta tirar de leis... El estadio es de corte olímpico, muy abierto y con una distancia entre público y terreno de juego demasiado grande. Junto con el campo de fútbol se albergan más instalaciones deportivas, ya que el Dinamo siempre se caracterizó por su práctica polideportiva. Los partidos ante su mayor rival, el Steaua se viven con especial intensidad; el "Marele Derby" es todo un acontecimiento y en el pasado se concebía como la lucha entre el Ministerio de Defensa y el de Asuntos Internos. Caben 15.200 espectadores en este lugar que llegó incluso a ver una semifinal de Copa de Europa.









Posteriormente nos vamos hasta el Stadionul Giuleşti-Valentin Stănescu, terreno de juego del Rapid. Cristian Costaci es su responsable de prensa y nos informa que el estadio es propiedad de un particular que se hizo con el recinto tras comprarlo al Ministerio de Transportes. Un señor serio y enjuto que nos abrió su estadio con recelo, mucho recelo. Aún así accedimos y pisamos uno de los lugares más míticos del futbol rumano. Caben 19.100 personas y su arquitectura es la más antigua con detalles del Ministerio de Transportes que fue el que creó el club para los trabajadores del ferrocarril. De hecho, sus seguidores claman con orgullo que nunca recibieron ventajas del Régimen como Steaua o Dinamo. Un Rapid humilde pero duro que lucha todos los años para estar con los mejores. Su estadio destila un poso añejo que conquista por recordar los años del balompié de verdad, en el que no había galácticos ni estrellas repletas de tatuajes con
 peinados de moda. Días más tarde, tuvimos la oportunidad de presenciar el Rapid 4; Mioveni 0 en un gélida noche en la que el calor lo puso la afición del club ferroviario. Nivel muy bajo pero algún destello para el recuerdo.








El equipo con más seguidores en Rumanía es el Steaua de Bucarest, el primer club de Este en ganar la Copa de Europa y el conjunto con más títulos nacionales. El Steaua perteneció a la Armada hasta el año 98 pero su estadio Ghencea, en pleno corazón de las instalaciones militares del Ejército, es propiedad del Ministerio de Defensa. Actualmente la situación es muy delicada, ya que, el propietario del equipo es el controvertido empresario Gigi Becali. Un nuevo rico que ha colmado la paciencia de los seguidores del Steaua con sus polémicas decisiones. El Ejército le exigía un canon por jugar en Ghencea y Becali se negó a pagarlo por lo que fue expulsado de la instalación y a dia de hoy se encuentra exiliado a 120 kms de la capital en Buzau. Paradójicamente, el equipo más seguido en la ciudad tiene que jugar fuera. No obstante, es muy posible que se retome la problemática y que para la próxima temporada, el Steaua vuelva a Ghencea.



Así pues, entrar en Ghencea parecía misión imposible. Desde el club nos instaron al Ejército y ya se sabe que precisamente la formación intelectual no es el fuerte de los militares. Tras una multitud de llamadas y mails, la Armada decidió impedirnos la entrada y eso que en las comunicaciones no nombramos en ningún momento la palabra prohibida, Steaua. De hecho, uno de los mandos militares comentó a nuestra traductora que no podíamos entrar porque ibamos a hacer un reportaje sobre el Steaua. Pese a ello, nos presentamos con pocas esperanzas de conquista para darnos de bruces con la cruda realidad. El Estadio está incardinado en plena base militar absolutamente cerrado con vallas y rejas de casi 6 metros. Los militares vigilan cada puesto de entrada como si de una base se tratara. Así es imposible. Ya sabe que dialogar con un soldado nunca fue una buena inversión de tiempo...

Del parapetado Ghencea fuimos hasta las oficinas del Steaua (hay que recordar que el club tiene multitud de disciplinas y la única desligada y gestionada independientemente es la de fútbol que tuvo que cambiar de escudo cuando se fue del Ejército) y el presidente del equipo de hockey nos atendió con amabilidad pero con la marcialidad que requiere la Armada. Nos instó a enviar un fax con la petición de entrada al Ministerio de Defensa pero nos reconoció que le parecía algo surrealista y que no tendría inconveniente en ayudarnos pero que si lo hacía, recibiría un correctivo por "favorecernos", así que mejor que no nombraramos su recomendación... Finalmente, enviamos el fax al Ministerio de Defensa que no tardó en llamarnos para volver a preguntar sobre el motivo de la visita. Les convencimos y cerramos el trato de entrada con solemnidad militar. Varios días después llegada el momento clave; la entrada a Ghencea.

Las 10 am era la hora fijada. Hacía frio, mucho frio y el viento congelaba aún más el día. A diferencia de la primera visita y tras consultar vía walkie con un superior, el soldado de la entrada nos invita a entrar en su garita para no pasar frio. Unos minutos después llega un gran coche oficial del que sale uno de los gerifaltes del Ministerio de Defensa y nuestro amigo, el presidente del equipo de hockey -aunque no le saludamos con efusividad porque en teoría no le "conocemos"- que con marcialidad y seriedad se presentan. Se corta la tensión con el gélido viento porque hay que esperar a que un soldado abra la puerta de entrada principal. Unos minutos después llega el encargado de la puerta y accedemos. A medida que avanzamos por el complejo, los militares abren y abren puertas con gran eficacia. Los "jefes" caminan con seguridad y firmeza. Realmente parece que -como decía Duckadam- el régimen de Ceaucescu o peor aún, de la Securitate se
 mantiene vigente.

Unos minutos después llegamos al tunel de vestuarios y el encargado del césped y mantenimiento del campo se presenta. Simpático y afable, el personaje no para de bromear con la Copa de Europa ganada al Barça como si fueramos directivos o seguidores del club catalán. No para de decir: "oh Duckadam (risas), oh Duckadam...". Estamos dentro de Ghencea. Misión conseguida!!! Pero aún no está ganado el partido. El alto cargo del Ministerio nos indica que no hagamos fotos porque varios militares trabajan en el graderío del estadio en labores de mantenimiento. La maniobra propagandística está bien montada; han mandado a los soldados para que "hagan" como que trabajan y tenemos que esperar a que se retiren del graderío para no salir en las fotos. Esperamos. Hace frío y el único de la comitiva que habla inglés charla con nosotros de manera amigable. Llega el momento de inmortalizar la visita por fin y el alto mando del Ministerio nos deja sacar la cámara. Intentamos movernos por las distintas zonas del graderío y no pone cara amiga. Nuestra intérprete media y conseguimos el ok.








La comitiva nos sigue por los fondos, tribuna e incluso los banquillos. Tras quince minutos de fotos terminamos el trabajo y agradecemos las "facilidades". El encargado de mantenimiento del campo sigue bromeando con el Barça y Duckadam; nos acompañan a la puerta, cierran a cal y canto el recinto y se marchan en el coche oficial. Tras la aventura, decidimos ir frente al estadio, al Cementerio Ghencea a honrar al desaparecido Ceaucescu que descansa junto con Elena a escasos metros del recinto deportivo. Con el hubiera sido igual de difícil entrar, igual las cosas no han cambiado tanto tras su fusilamiento...


El recinto más moderno de la capital es el Stadionul Naţional, un complejo nuevo y recién inaugurado concebido para la Selección Nacional Rumana y para albergar los encuentros internacionales de Europa League y Champions de los conjuntos del país. Con las exigencias de UEFA y con el mayor aforo del Estado, la Arena Nacional también acoge los derbys entre los equipos de la ciudad. Su capacidad es de 55.200 espectadores y tiene un doble anillo con techo retráctil que puede abrirse y cerrarse en función de las condiciones climatológicas. En el centro de este techo, un espectacular marcador deja clara la tendencia vanguardista de su construcción.








En el lugar en que ha sido construído este estadio se ubicaba el vetusto "Lia Manoliu” edificado en el ´53 para acontecimientos sociales, políticos y deportivos. De hecho, las grandes representaciones del régimen de Ceaucescu tenían lugar alli, junto con actuaciones musicales y demás. A diferencia de Ghencea, este recinto lo gestiona una empresa ajena al Estado, la policía y el Ejército. Se agradece porque todo son facilidades. Todo. Una gran amabilidad, gentileza y colaboración. Fue un placer la compañía de Catalin Cretu y su secretario que durante todo momento nos hicieron sentir como en casa y facilitarnos el paseo por el mejor estadio del país. Junto con los partidos de fútbol también se celebran conciertos, es un estadio de 5 estrellas.










El fútbol, un deporte que para los estados inmersos en el atroz capitalismo sirve como anulador de mentes por el poder y como escape al tedio diario para los alienados individuos que aborrecen sus vidas malgastadas. En los paises del bloque comunista fue utilizado para reivindicar la disciplina del régimen y para enaltecer el sistema por lo que el Estado siempre patrocinó implícita o explícitamente a sus equipos creados ad hoc. En Rumanía, el Steaua fue creado por el Ministerio de Defensa, el Dinamo por el de Interior, el Rapid por el de Transportes y el FC Sportul Studenţesc Bucureşti por el de Educación. Lo que comenzó siendo un deporte viril, se fue convirtiendo con el paso del tiempo en el opio necesario para que propios y extraños abandonaran sus inquitudes intelectuales en pos de los 22 chicos en calzón corto que corrían tras un elemento redondo.

Por el capitalismo para adormecer; por el comunismo por justificar su régimen; en definitiva, como ya hicieran los griegos y romanos en tiempos ancestrales, para desviar la atención de lo realmente importante: la sabiduría. No obstante, no se engañen; en Rumanía el fútbol no tiene los mismos parámetros de masas que en Italia, España, Francia o Reino Unido. Hay muchos seguidores, pero gracias a una educación basada en las sensibilidades artísticas, el culto por el arte y el gusto por la opera, música y teatro queda latente en las colas de los deliciosos clubes, teatros o Ateneo; uno de los lugares más bello para disfrutar de las artes escénicas.